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¿Hay alternativas al capitalismo? La Renta Básica de las iguales

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Clásico nº 11. Modelos de renta básica y enfoques sobre su viabilidad política. Una defensa de la renta básica de las iguales. Javier Aguado Abad.

Índice de la Colección de Clásicos

"Es razonable suponer que existen conexiones relativamente sistemáticas entre cada una de las maneras distintas de concebir el problema de la viabilidad política, de un lado, y cada uno de los principales modelos de RB, de otro"

R esumen. El punto de partida de este trabajo es una reflexión acerca de cómo, cuando la actividad a considerar es la reflexión sobre la renta básica (RB), la necesidad de consistencia cognitiva del ser humano le conduce a defender modelos de RB y enfoques sobre su viabilidad política lógicamente consistentes tanto entre sí como con los intereses y valores que subyacen al particular paradigma social del que participa. A continuación, se examinan tres enfoques sobre la viabilidad política de la RB, identificando cómo sus compromisos ideológicos constriñen (o, en el tercer caso, expanden) el alcance de sus propuestas de RB.

Tales enfoques son:

  • a) el tecnocrático, que concibe la RB tan sólo como una solución a ciertos fallos del Estado del bienestar;

  • b) el de la fuga normativista, que, exaltando las dimensiones normativas del cambio social, acaba por defender modelos de RB poco ambiciosos;

  • y c) el enfoque crítico, que partiendo de un fuerte compromiso anticapitalista que incorpora un modelo de RB como instrumento transformador –a saber, la renta básica de las iguales (RBis)–, denuncia la injustificada predilección de los dos primeros enfoques por el statu quo capitalista.

Uno de los principales resultados de ese análisis es la distinción entre modelos débiles y modelos fuertes de RB. Desde la crítica marxista a la justicia burguesa, los primeros se configuran como derechos-fin orientados a la legitimación del capitalismo, en tanto que los segundos adquieren el carácter de derechos-instrumento para la transformación social anticapitalista. Al final, la RBis se presenta y defiende como un derecho del segundo tipo.

"El enfoque crítico parte de un fuerte compromiso anticapitalista que incorpora un modelo de RB como instrumento transformador –la renta básica de las iguales (RBis)– y denuncia la injustificada predilección de los otros enfoques por el statu quo capitalista."

1 Paradigmas sociales, modelos de renta básica y percepciones sobre oportunidades políticas

El mundo en que vivimos, por un lado, y los significados que atribuimos a la experiencia que de él tenemos, por el otro, no andan completamente por separado ni en la más mística de las mentes. Sin embargo, la realidad de ese mundo sólo puede proporcionarnos una experiencia significativa mediante el insoslayable concurso de compromisos normativos e ideológicos que de suyo son acientíficos. Karl R. Popper (1959) explicaba una parte de este asunto: la experiencia infra determina el conocimiento científico, de modo que, aunque no toda visión del mundo es compatible con la evidencia empírica, sí habría un buen número (al menos) de cosmovisiones que sí lo son. De la otra parte del asunto se hizo cargo la sociología del conocimiento científico: la clausura del paradigma –esto es, la elección de uno de entre los múltiples paradigmas científicos compatibles con la evidencia empírica– sólo tiene lugar cuando a tal evidencia se añade un conjunto suficiente de criterios extra científicos.

No pretendo aquí hacer una defensa del relativismo. En rigor, y con relación al ámbito de la ciencia social, me comprometo sólo con dos ideas –ambas apuntadas por Kerbo (2003: 81)–:

  • a) existe una realidad social independiente de sujeto por cuya comprensión compiten los diferentes paradigmas de la ciencia social disponibles;

  • y b) no es tan útil asignar un grado de bondad relativa a un paradigma en función de un criterio de verdad (por ejemplo, un paradigma es tanto más bueno cuanto menor sea el grado de su infra determinación empírica), como hacerlo en función de su mayor capacidad para responder preguntas específicas.

En consecuencia, según cuales sean las preguntas que nos importen, la elección del paradigma tendrá lugar sobre la base de la capacidad relativa de cada uno de ellos para dar respuesta mejor y más útil (en algún sentido relevante).

La pregunta que aquí importa es la relativa al problema de la viabilidad política de la renta básica (RB, en lo sucesivo). En lo que sigue, identificaré, en líneas gruesas, los paradigmas de la ciencia social que de hecho han competido por dar respuestas útiles al problema de la viabilidad. Pero, antes de eso, daré dos argumentos que permiten conjeturar razonablemente que, en general, cuando las personas piensan la RB a lo largo del tiempo de su vida, tienden a incrementar la consistencia lógica entre:

  • a) sus intereses y motivaciones morales;

  • b) su cosmovisión del mundo social;

  • c) su inclinación hacia un determinado modelo de RB2;

  • y d) su forma de entender la viabilidad política de la RB.

"El intelectual que pretende que sus planteamientos sean aceptados por una sociedad represiva y autoritaria se convierte inmediatamente en un agente represor de la misma". Antonio Artero (1)

 
E n noviembre de 1998 publicaba el libro La Economía crítica del bienestar, Volumen I dedicado al tema del Derecho ciudadano a la renta básica. Un objetivo de esta recopilación de artículos fue ofrecer una divulgación de los fundamentos más esenciales de la RB, a la vez que un método de análisis y una aplicación de aquellos conceptos que caracterizan la Economía crítica del bienestar. Con este Volumen II pretendo lo mismo: continuar utilizando la Economía crítica del bienestar para, ahora, defender la Renta Básica de los iguales (RBis) (2) de los ataques que está recibiendo. Además añado el papel que podía jugar la RBis como instrumento para transformar esta sociedad en otra más pragmáticamente utópica. Simultáneamente, sigo manteniendo una postura de defensa de los bienes y servicios que componen el modelo actual: pensiones, salud, educación, asistencia social, transporte, vivienda, etc. Y es que, desde las propuestas utópicas, se comprueba como una serie de temas relacionados con el bienestar de la población son derechos ciudadanos cubiertos directamente por el esfuerzo común (gasto social público) de la colectividad. En cambio, dentro de las sociedades capitalistas, los diferentes gobiernos neoliberales tienen como objetivo eliminar estos derechos y privatizar los bienes y servicios tan importantes para la ciudadanía. Por esta razón, en mi denuncia y luchas, intento no descuidar estos frentes tan opuestos.

Cuando comencé a publicar los primeros artículos sobre la RB, allá por 1994, las críticas a la misma venían de los laboriosos y productivistas a ultranza: su idea de la vida humana era/es que el sudor de la frente es el que debe regir nuestras vidas; personas e instituciones para quienes la alienación y la explotación capitalista pasaban/pasan a un segundo plano o eran/son consideradas irrelevantes

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D Desde entonces, han pasado 10 años, tiempo en el cual la idea y el trabajo de reflexión que he realizado sobre la RB me da otra perspectiva, otro enfoque sobre el tema. He pasado de una lectura convencional de la RB a desarrollar una más crítica y más coherente con mi compromiso político y social; una lectura y un método que me tiene siempre en proceso de revisión y cambio. Todas estas evoluciones hasta convertir la RB en la Renta básica de los iguales, han provocado que, ahora, las críticas provengan precisamente de aquellos autores que siguen pegados a, y defendiendo una lectura de corte más asistencial y menos de aquella igualitarista. El antagonista está en nuestra propia casa: algunos conocen las reglas del debate y las aplican; con otros estamos a la espera de que las aprendan y las practiquen.

¿Cuáles son los cambios teóricos y prácticos que he introducido como parte de mi bagaje de reflexión? A modo de resumen, los cambios fundamentales a tener en cuenta se concentran en dos grupos de aspectos que pienso son inéditos:

Relacionados con el desarrollo teórico para convertir la RB en la “Renta básica de los iguales (RBis)”

  • 1) En cuanto a la justificación ética, he iniciado e introducido las bases para una primera lectura anticapitalista de la RB (esencialmente Marx), en oposición a la tradicional o convencional, en el sentido liberal (Rawls) y propietarista (Nozick) que se venía haciendo hasta ahora.

  • 2) En cuanto al concepto, primero he explicado el sentido económico del porque debe traducirse como renta; y segundo, lo he ampliado para poder desarrollar por primera vez una tipología de la RB. A partir de ahora contamos con la distinción entre modelos fuertes y débiles. De aquí nace la necesidad de abandonar el término de renta básica en singular (RB) y empezar a hablar de rentas básicas en plural (RBs).

  • 3) La elección de modelo supone un paso previo indispensable para abordar el tema de la financiación de la RB. Del modelo depende mucho quienes van a comenzar a percibir la RB, cómo, cuánto, y cuándo. Sobre todo depende de si consideramos a la RB como un elemento para hacer justicia, o una medida para practicar la caridad pública; de si la contemplamos un fin en sí mismo, o un instrumento para la transformación social. A partir de ahora el modelo fuerte de Renta Básica se convierte en la Renta Básica de los iguales (RBis). La elección de modelo, fuerte o débil, también va permitir el poder explorar cuáles pueden ser los impactos de su implantación en el mercado de trabajo, en el sistema social público y en el modelo de desarrollo de la economía. Los modelos débiles apenas suponen una alteración de estos campos y, por eso, políticamente son más viables y atractivos para los partidos y algunas entidades benéficas. A la hora de elecciones, son más vendibles políticamente y apenas cuestan dinero.

  • 4) Toda esta reflexión me permite aportar una explicación articulada de bastantes de los temas transversales relacionados con la RB: diseño un mapa donde se pueden seguir las teorías de la justicia / injusticia, de los derechos humanos burgueses, de la fiscalidad, del sistema de relaciones laborales, de los sistemas de bienestar social, del modelo auto centrado de crecimiento económico y desarrollo social; (3) o de temas como el de la pobreza, la mujer, la inmigración, etc.

  • 5) Finalmente, esta lectura y utilización anticapitalista de la RB, esta concepción desde, con y para las gentes del pueblo, está incorporando, cada vez más, a colectivos y organizaciones de base, que ven en ella un instrumento idóneo para la transformación social. La RBis ya comienza a ser considerada como un patrimonio común de muchos de estos movimientos sociales.

"Esta lectura y utilización anticapitalista de la RB, esta concepción desde, con y para las gentes del pueblo, está incorporando, cada vez más, a colectivos y organizaciones de base, que ven en ella un instrumento idóneo para la transformación social"

Relacionados con el desarrollo práctico

La importancia de introducir y disponer de los modelos es que permiten simular varios escenarios y hacer varios cálculos sobre la cuantía de la RB, así como sobre de las diversas fuentes de financiación que se pueden aplicar. Dentro de nuestra investigación, destacamos los siguientes aspectos:

  • 6) En mi modelo de financiación de la RBis, fundamentado éticamente sobre la doctrina de la justicia distributiva, (4) considero al Estado como el agente principal por excelencia para poder implementarlo. Los principales instrumentos para cumplir esta función son precisamente la utilización de una política fiscal progresista y la reasignación del gasto público, donde, con un Gobierno de corte liberal radical en el poder, podría primar la política social sobre la política de infraestructuras productivas.

  • 7) El método de cálculo que utilizo es el Presupuestario, el cual se compone esencialmente de la política fiscal (ingresos) y de la política de la asignación (gastos) pública. (5) El Presupuesto no sólo es ampliamente aplicado por los Estados, sino que es el instrumento principal de las empresas, las entidades financieras, e incluso de las asociaciones y las organizaciones sin ánimo de lucro. Este mecanismo contable permite al Estado elaborar los Presupuestos Generales y establecer un seguimiento real, una planificación y un control presupuestario a lo largo del ejercicio económico y fiscal; y a las empresas, bancos y asociaciones establecer una planificación por objetivos, y controlar las desviaciones reales que pueden ir apareciendo a corto, medio y largo plazo, según el horizonte de planificación que se establezca. Como decimos, este seguimiento temporal permite a los gestores conocer las causas que provocan las desviaciones y actuar a su debido momento para corregirlas. En algunos casos, en los cuales las variables pueden ser tratadas como números índices, incluso los gestores y responsables pueden anticiparse a las circunstancias, introduciendo medidas que atenúen los efectos negativos, o reconduzcan los positivos.

Utilizando este método para Catalunya, (6) ámbito de un estudio comunitario, he podido establecer y estimar un escenario con modelo fuerte, y varios escenarios con modelos débiles de RB. De haberse aplicado, hubiéramos podido estudiar puntualmente para cada uno de los colectivos que se sugieren en la descripción de la población las causas de las posibles desviaciones que hubieran podido surgir. Y, conocidas las causas, aplicar las políticas correctoras consecuentes. (7) Todo cuantificado hasta el último céntimo, con el mínimo de variables supuestas o estimadas. (8) Más tarde, a lo largo del 2003 y 2004, con un equipo formado por miembros de Baladre, (9) hemos podido aplicar esta metodología a los estudios que hicimos en las comunidades de Andalucía y Extremadura, sobre la posibilidad de sustituir la renta agraria que perciben los trabajadores agrarios eventuales y el correspondiente Acuerdo para el Empleo y la Protección Social Agraria (AEPSA), (10) por la RB en su versión de modelo fuerte o RBis. Con grupos de base del lugar, vamos a comenzar un estudio para comprobar cuáles serán las posibilidades y las limitaciones de la aplicación de la RBis en las comunidades de Castilla-La Mancha y de Canarias.

José Iglesias Fernández, Barcelona, 26 de febrero del 2006

 

Referencias

1. Pedro Costa. “Antonio Artero: lo radical y lo real”. El País. 23 de noviembre del 2004.
2. A partir de ahora el modelo fuerte de Renta Básica se convierte en la Renta Básica de los iguales (RBis).
3. También sirve para emplear en los modelos endógenos de desarrollo.
4.El conocido principio de transferir de quien más renta tiene a quien más necesidades ha de cubrir.
5. Empleamos el control presupuestario, o ciencia contable, por puro sentido práctico, y por homenaje a mi abuela, que contaba con los dedos. Me decía siempre: Neno, ¡xamáis descoides ás catro reglas! Y es que, digan lo que digan, la aritmética está en la base de toda la matemática.
6. Posteriormente, también lo hemos aplicado a los estudios para calcular el coste de sustituir la renta agraria que perciben los trabajadores eventuales agrícolas por la RB en las comunidades de Andalucía y Extremadura.
7. El inconveniente de aplicar modelos econométricos es que se apoyan en supuestos y parámetros que no permiten estas actuaciones más concisas.
8.Hemos de recordar que buena parte de las estadísticas oficiales, incluidas las que aparecen muchas veces en los Presupuestos Generales del Estado, representan cantidades basadas en estimaciones, y no en datos reales. ¡Qué haya quién las santifica, esa es otra cuestión!
9. Es el ámbito de encuentro de una gran variedad de personas, colectivos y movimientos sociales. Su nombre significa el de una flor, que es bonita pero venenosa.
10.En el 2003, en su intento de eliminar el Plan de Empleo Agrario (PER) y el subsidio agrario, el gobierno del PP los ha sustituido por el Acuerdo para el Empleo y la Protección Social Agraria (AEPSA) y la renta agraria. “La nueva Renta Agraria sólo podrá solicitarse un máximo de seis convocatorias anuales mientras que el anterior Subsidio de Desempleo Agrario podía solicitarse todos los años. De esta forma, el subsidio deja de ser un derecho permanente para pasar a tener un plazo de extinción o fecha de caducidad”. Oscar García Jurado. En Vivir como quieras. Cuadernos renta básica. nº 6. noviembre 2004.